de la cabeza a la red

miércoles, marzo 30, 2005

Lo necesito

Necesito creer que son las preguntas, las cuestiones, las dudas, los interrogantes los que hacen que pueda seguir caminando. Necesito creer que aunque no sepa responderme a la mayor parte de las cuestiones que me formulo, el simple hecho de plantearlas supone un avance, no tan esplendoroso como el de las tragaperras para el ludópata, pero, al menos, reconfortante. Necesito creer que en "¿quién soy?" ya van incluidas pregunta y respuesta. Necesito creer que pensar es bueno, ya que se está convirtiendo en algo automático, inconsciente, irreverente y doloroso. Necesito creer que algún día llegaré a algún sitio en el que no habrá un cartel con letras negras y densas en el que ponga "meta", un lugar en el que simplemente me sentiré tranquila y a gusto, un lugar perdido del mundo, pero en el mundo real, en mi ciudad, en mi barrio, en mi portal, en mi casa, no en el espacio interneuronal.

Pero, por encima de todo, necesito creer que sólo creo en aquellas cosas que constituyen opciones ajenas a una necesidad.


pd: ¡viva la paradoja!

domingo, marzo 13, 2005

Mo cuishle

Una, por necesidad y por gusto (ojalá fueran siempre unidas ambas palabras) suele ir bastante al cine (pero menos de lo que desearía). Esta semana, como premio de fin de exámenes y para recuperar el tiempo perdido, me propuse ir al cine absolutamente todos los días de la semana, pero como últimamente no soy capaz de aceptar ni mis propias proposiciones, acabé yendo sólo un día. Y me alegro porque probablemente el resto de las pelis que hubiese visto se hubieran quedado eclipsadas por la que fui a ver.
Quizá (y sólo quizá) yo estoy muy sensible últimamente con la causa feminista (entiéndase por ello las historias de mujeres que se construyen a sí mismas). Puede ser esa la razón de que me gustara tanto Million dollar baby. Pero creo que no queda ahí la cosa. Si el tema de un film me interesa, pero considero (desde mi humilde opinión) que no está bien tratado, la película para mí no se convierte en algo interesante.
El tratamiento que el señor Eastwood hace del guion de Paul Haggis me parece excepcional: interpretaciones magníficas (el trío Swank-Eastwood-Freeman funciona realmente bien), sobretodo la de Hillary Swank a la que muchos creíamos perdida del mundo después de aquel oscar por su también sobrecogedora interpretación en Boys don't cry; fotografía que juega continuamente con esas sombras que nos permiten escondernos con tanta facilidad, dirección artística, montaje, banda sonora en la que el mínimo artificio produce el máximo expresivo.... en fin, una joyita más para mi cofre del tesoro.
Creo que todos los aspectos que he nombrado anteriormente son imprescindibles para que esta película haya resultado una obra excelente, pero, a mi juicio, hay algo más que no sé expresar del todo con palabras. Creo que dos de las cosas que me permiten diferenciar una gran película de una buena película son: 1) a la salida del cine, después de ver una gran película suelo guardar unos minutillos de silencio, me es imposible lanzarme a comentarla porque ya no la contemplo simplemente como un producto cinematográfico sino como una experiencia vital. En este caso no pude evaluar esto ya que fui sola y por lo general no soy dada a abordar a desconocidos por la calle para intercambiar opiniones cinematográficas 2) si inconscientemente me planteo cómo sería la vida de los personajes si hubieran tomado otras opciones o si les hubiesen acaecido otras situaciones, normalmente también estoy ante una gran película ya que me ha permitido olvidar (u obviar) que se trata de personajes y no de personas. Si me planteo qué han hecho mal los personajes y no qué ha hecho mal el guionista o el director o los actores es porque el film tiene vida propia, lo cual le hace merecedor del calificativo de Gran Film.

Bueno, no sé si me he enrollado mucho, ni si he sido lo suficientemente clara, pero me gustaría que te picara el gusanillo y fueses a ver Million dollar baby. Si te has decidido y vas a ir a verla, te recomiendo que lo hagas en versión original subtitulada (merece la pena, de verdad). Y si no te has decidido aún te diré que el significado del título de este post sólo se puede averiguar yendo a ver la película así que ¡estás tardando!

martes, marzo 08, 2005

Nuestro día

Hoy me acuerdo de la kioskera de al lado de mi casa, que comparte oficio y establecimiento con su hijo y con su marido, de mi profesora de documentación (la primera en felicitarnos el día) y, a su vez, de todas mis profesoras en el colegio, en la universidad y en la música, de la que fue mi pediatra, de la chica que me cuidó cuando yo era bebé, de las dos tenderas de los chinos de al lado de mi casa, de la bibliotecaria que nos dejó a Vir (de ella también me acuerdo) y a mí llevarnos a casa la enciclopedia de arte, de la nueva camarera de la Malvasía y de la antigua también (era Amelie), de las que fueron mis monitoras y de las que hoy son mis compañeras, de las dependientas de todas esas tiendas a las que voy, de mi tía Mari Ángel directora de una guardería, de Esperanza (la chica que limpia en su casa), de mi tía Maria Dolores en el banco, de mis abuelas, de mis primas, de mis amigas, de mi hermana, de mi madre.
A todas les pongo cara, a la mayoría nombre. Todas pasan por mi vida y dejan huella, más o menos profunda, y todas son trabajadoras.
Os deseo feliz día a todas, mientras dentro de mí aún cabe la lejana esperanza de que algún día no sea necesario que el día de la mujer trabajadora sirva de reivindicación, sino más bien de conmemoración y recuerdo de tod@s aquell@s que lucharon por la igualdad.
 
Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.